Santiago de Chile, viernes 17 de mayo de 2019

Comisión de salud mental, Inmigrantes Berracos en Chile

Síndrome de Ulises o el Síndrome del Inmigrante

 

El estrés y el duelo migratorio

La capacidad de emigrar es un recurso adaptativo muy importante de los seres vivos, en el caso de los humanos, constituye además una de las características más relevantes de nuestra especie y se considera que es una de las mejores explicaciones de nuestro éxito evolutivo (Science, 2003). En los poco más de 100.000 años que llevamos fuera de nuestra cuna africana, los Homo sapiens sapiens hemos sido capaces de adaptarnos a todos los hábitats del planeta tierra, por extremos que fueran.

Hoy los seres humanos habitamos desde los desiertos mas inhóspitos inimaginables (pensemos, por ejemplo, en los tuaregs) hasta las zonas polares más extremas (iniuts, siberianos), las selvas mas impenetrables (los yanomanis del Amazonas), o las islas más remotas y aisladas (los habitantes de la isla de Pascua). En apenas unas 7.500 generaciones, hemos demostrado nuestra gran capacidad para emigrar adaptándonos a todo tipo de entornos.

Dado que descendemos de seres que han emigrado con éxito a lo largo del proceso evolutivo y poseemos grandes capacidades de adaptación, se considera que la migración no es en sí misma una causa de trastorno psíquico, sino que es un factor de riesgo para la salud mental, si se dan las siguientes condiciones.

  1. Existe vulnerabilidad: la persona que emigra no esté sana o padece discapacidades, limitaciones que dificultaran el éxito de la migración.

Por ejemplo, un infarto, una psicosis, etcétera.

  1. El nivel de estresores es muy alto porque el medio de la acogida es hostil:

Por ejemplo: Racismo, xenofobia, psicosis, etcétera.

  1. Concurren ambas condiciones:

Es decir, la migración constituye un factor de riesgo en relación a labilidad del inmigrante y los obstáculos que encuentra en su adaptación al país de acogida, o a ambas circunstancias a la vez. Si alguien va cojeando y cada vez le ponen más peso encima… tiene grandes posibilidades de tener problemas.

La vulnerabilidad es el conjunto de limitaciones que posee un sujeto y los estresores son las barreras que encuentran en el país de acogida. Ambos dificultan el éxito del proceso migratorio.

Como se puede ver en la figura anterior, en el cambio migratorio suelen predominar las variables positivas frente a las dificultades o problemas a elaborar (el duelo, representado por el recuadro anterior).

Si este duelo migratorio se elabora bien, es reducido, aunque no desaparece totalmente (esquina inferior izquierda de la figura). Sin embargo, tal como hemos señalado, si las circunstancias personales o sociales, son problemáticas, los beneficios de la migración disminuyen y predominan los aspectos negativos (esquina inferior derecha de la figura); el duelo que no se puede elaborar, aumenta y “se come” los beneficios de migración conduciendo al inmigrante a una situación de crisis permanente que afecta su salud mental.

Es interesante señalar que el término “duelo” en castellano también puede entenderse en su acepción de reto, desafío, no solo de dolor, lo cual es muy interesante, ya que recoge buena parte de nuestro planteamiento: en donde el “reto” es estímulo, oportunidad, hay dolor, además da acceso a vivencias y nuevas experiencias.

La migración podría compararse con esa imagen tan querida de la virgen de la Macarena, que con un ojo ríe y con el otra llora; es una combinación de lo bueno y lo malo.

 

 

El duelo migratorio posee características específicas que lo diferencian de los otros duelos — Por ejemplo, el duelo clásico por la muerte de un ser querido—y que son muy importantes para comprender las vivencias de in inmigrante.

Características del duelo migratorio

  • Es un duelo parcial: No hay desaparición, sino una separación del país de origen.
    Cuando alguien muere, ya no lo vemos mas. En la migración hay una separación en el tiempo y en el espacio del país de origen, pero en la mayoría de los casos puede ser reversible.
  • Es un duelo recurrente: Va y viene durante la vida del sujeto. El contacto con el país de origen, su lengua, su cultura reaviva el duelo migratorio. Es importante añadir que en el contexto de la globalización este contacto es mucho más frecuente e intenso que otras épocas (gracias al Internet, redes sociales, etcétera).
  • Son duelos vinculados a aspectos infantiles muy arraigados: La personalidad se construye en la infancia adaptada a un determinado contexto. Cuando emigra, la persona ha de hacer cambios para adaptarse al nuevo medio.
  • Da lugar al cambio de identidad: Los cambios vividos en la migración modifican para bien o para mal la identidad de las personas que emigra. Nadie permanece igual tras emigrar.
  • Da lugar a una regresión: Como en la migración se viven situaciones de estrés y de tensión, hay una tendencia a actuar de modo más inmaduro e infantil.
  • Tiene lugar en una serie de fases: Suele haber una primera fase de negación de los problemas, una fase de resistencia y una fase de aceptación e integración.
  • Se acompaña por sentimientos de ambivalencia: El inmigrante mantiene vínculos con el país de origen como con el país de acogida, pero también tiene quejas del país de origen (del que tuvo que marchar) como del país de acogida, que le exige mucho más esfuerzo para salir adelante.
  • El duelo migratorio también lo viven los autóctonos y los que se quedan en el país de origen: La migración es un fenómeno social que no solo afecta a los que emigran, sino también a los que reciben inmigrantes —que ven cambiar su entorno— y a los que se quedan en el país de origen—que también se separan de sus seres queridos—.
  • El regreso del inmigrante es una nueva migración: Nunca se vuelve, siempre se va; durante el tiempo vivido en la migración, el inmigrante y el país de origen han cambiado.
  • Es transgeneracional: Los hijos de los inmigrantes se encuentran entre la cultura de los padres y el país de acogida, estos niños han de elaborar su propio proceso de adaptación.
  • Es un duelo múltiple: Hay siete duelos en la migración (véase el siguiente apartado).

 

 

 

Los siete duelos de la migración

Tal como lo hemos señalado en el apartado anterior, el duelo migratorio es un duelo múltiple, el cual está compuesto a su vez de siete aristas, en los que las personas se encuentran inmersos:

 

  1. Duelo por la familia y los seres queridos: Se relaciona con la ruptura del apego, un instinto muy importante en los seres humanos y considerado del mismo rango que los instintos sexuales o alimenticios.
  2. Duelo por la lengua: El aprendizaje de la lengua—o las lenguas— del país de acogida es un proceso que supone satisfacción y placer, pero también requiere esfuerzo. La evolución no nos ha dotado especialmente para el aprendizaje de lenguas mas allá de los primeros años de la vida, posterior a ello, no es imposible pero el nivel de esfuerzo es mucho mayor.
  3. Duelo por la cultura: Abarca los valores-principios, la concepción del mundo, los hábitos alimentarios, la forma de vestir, el ocio, la espiritualidad, etcétera. Da lugar al denominado estrés aculturativo.
  4. Duelo por la tierra: La «Tierra» comprende el paisaje, los colores, los olores, la luminosidad, la temperatura, la humedad, entre otros; aspectos que poseen gran relevancia a nivel emocional.
  5. Duelo por el estatus social: Es todo lo relacionado con la estabilidad migratoria (visa o permanencia), el trabajo, la vivienda, el acceso a oportunidades, entre otros. La migración, en general, busca una mejora del estatus social, pero este punto, no debe entenderse solo desde la perspectiva económica, sino también en relación al acceso a bienes culturales, la libertad, la tranquilidad.
  6. Duelo por el grupo de pertenencia: Las personas suelen identificarse con algún grupo de pertenencia y con la migración esa identificación se modifica al entrar en interacción con otros grupos. El inmigrante se puede encontrar con actitudes de xenofobia o racismo que dificultan su integración en la sociedad de acogida.
  7. Duelo por los riesgos físicos: Incluye los peligros en los viajes migratorios, vivir en situaciones de exclusión. Los riesgos físicos afectan más que los psicológicos porque se considera que entrañan más peligro para la integridad del sujeto, puesto que su capacidad de respuesta, de adaptación, ante este tipo de problemas es menor, más difícil.

Estos siete duelos afectan a todos las esferas de la vida de la persona, de ahí su gran relevancia psicológica y psicosocial. Por eso, suelen emigrar, en general, personas jóvenes y sanas, porque hay que hacer frente a numerosos cambios y no todas las personas se ven capaces de afrontarlos.

 

 

Propuestas

 

  1. Aumento del presupuesto y en consecuencia la cuota de Psiquiatras y psicólogos en el sector publico.
  2. Creación de grupos de autogestión y auto-organización
  3. Tenicas de role playing
  4. Apoyo Legal
  5. Fortalecer y dar mas participación las organizaciones que «trabajen» con inmigrantes.
  6. Capacitación de los funcionarios de atención primaria para identificar los inmigrantes con el síndrome de Ulises.
  7. Campañas de promoción y prevención del suicidio en la comunidad inmigrante.

 

 

Durley Cristina Pérez, Psicóloga, Comisión de salud mental Inmigrantes  Berracos en Chile
Glassbeidy Naranjo, Abogada, Comisión Jurídica, Inmigrantes Berracos en Chile
Yesid Alberto Casraño, Presidente, Inmigrantes Berracos en Chile.

 

Comisión de salud mental, Inmigrantes Berracos en Chile

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