Fuente: La Tercera  
La primera actualización bajo esta nueva modalidad se entregará durante las próximas semanas, antes que termine febrero. El trabajo lo ha llevado adelante el Departamento de Extranjería y Migraciones junto al INE.

Ante la dispersión de cifras de inmigrantes, el Departamento de Extranjería y Migraciones, junto al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), comenzaron a trabajar en un sistema de interoperabilidad, para centralizar el registro de migrantes y tener una cifra única.

La instancia busca también facilitar el desarrollo de indicadores pertinentes al análisis demográfico sobre la migración, así como generar una relación de cooperación y asistencia técnica con las unidades del Estado productoras de registros administrativos, que tenga como finalidad el intercambio de datos.

Con esta nueva base de datos se buscará también caracterizar a esa población, en el sentido de determinar su comuna, el trabajo que desarrolla, su sistema de salud y previsional, así como también si desempeñan un empleo formal o informal, entre otras variables.

El objetivo de este trabajo es entregar una cifra de extranjeros una vez al año. La primera actualización de acuerdo con esta nueva modalidad se entregará durante las próximas semanas, antes que termine febrero. Y de acuerdo con quienes siguen de cerca este trabajo la cifra debería superar el millón de personas.

Cifras dispares
La cantidad de inmigrantes que habitan Chile sigue siendo una incógnita y por ello nace la necesidad de consolidar las cifras de extranjeros.

Si bien la cifra oficial es lo que publica el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) a través del censo, el mayor flujo migratorio que ha desarrollado el país ha ido dejando desactualizada esa cifra. De acuerdo con el Censo 2017 dicho registro llega a 746.465 personas, mientras que la Encuesta Casen 2017 mostró que la población llegaba a 777.407.

En paralelo a ello, los cálculos del Departamento de Extranjería y Migración contabilizados a través de las visas que entregan más la información de la Policía de Investigaciones (PDI), que registra los ingresos y los egresos y los que se quedan en país (que se denomina saldo migratorio), le arrojan otra información. A junio de 2017 ya estimaban que en el país había 966.363 extranjeros y diciembre de 2017 el número subía a 1.119.267 lo que representa el 5,9% de la población.

Otra aproximación a la cifra la entregó el Banco Central en un informe publicado recientemente: “Caracterización de la Migración Reciente en Chile”, el cual describió que “el fenómeno de entrada de inmigrantes se concentró en 2016 y 2017”.

Entre las instituciones que han participado en este trabajo está el Banco Central, Sence, Chile Valora, Fonasa), el Instituto de Previsión Social (IPS). Los ministerios de Desarrollo Social, Educación, Relaciones Exteriores, Salud, Vivienda y Urbanismo (Minvu), Trabajo y Previsión Social, el Observatorio Laboral Chile, la PDI y el Servicio de Registro Civil.

El saldo de inmigrantes residentes en Chile continua siendo una incertidumbre para todos, incluyendo al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y hasta mismo gobierno. De acuerdo con el último reporte oficial por el gobierno en abril del 2018 se tenía un catastro estimado de 1,119,267 inmigrantes. Según como lo detallo el jefe de extranjería Alvaro Bellolio  en una entrevista al diario El Mercurio, para el 15 de noviembre de 2018 y cito » Entre enero y noviembre de 2018, el Departamento de extranjería y migración (DEM) recibió 425.156 solicitudes de documentos, un 22% más que en el mismo período del año 2017″. Esto nos muestra que superamos hace varios meses la barrera de los 1.500.000(Un millón quinientos mil) de inmigrantes  en todo Chile y me atrevería a decir que estamos representando alrededor del 8% o quizás 9% de la población total del país.

Si bien, la ley migratoria será una excelente medida para poder atender las necesidades que se comienzan a generar de manera recurrente con la comunidad, debemos tener en cuenta las cifras reales para elaborar políticas publicas que puedan sostener los sistemas institucionales por los que hoy literalmente competimos con los chilenos de clase popular. Hemos visto casos aislados de racismo y xenofobia justamente porque los mismos chilenos se han sentido «invadidos» y puestos en competencia con nosotros los inmigrantes, por ejemplo en el sistema público de salud, que de entrada es malo, precario y las listas de espera superan los doce meses para ver un médico especialista. Médicos especialistas que paradójicamente y aunque no nos quepa en la cabeza son discriminados con un examen (EUNACOM) que necesitan presentar para poder ayudar a descongestionar los sistemas de atención primaria y salvar la vida de millones de seres humanos que habitamos Chile. Esto demuestra que no solo necesitamos una nueva ley migratoria que contemple derechos y deberes para nosotros los inmigrantes, sino que también tenga aristas indispensables para el buen desarrollo de sus habitantes y obviamente los que tienen contacto directo con la comunidad inmigrante.

El fenómeno migratorio no solo nos afecta a nosotros sino también a los autóctonos, ya sea directa o indirectamente.

Yesid Castaño

Presidente , Inmigrantes Berracos en Chile