El flujo de inmigración hacia el país comienza a tener efectos concretos en materia económica. De hecho, esta mañana el Banco Central listó este fenómeno entre las razones que explicaron la menor inflación y, por ende, el nuevo recorte de la expectativa para diciembre próximo, esta vez de 2,9% a 2,6%.

Como se reportó en diciembre, dijo la entidad en el Informe de Política Monetaria (IPoM), el impacto de la mayor presencia de extranjeros –entre los que destacan venezolanos y haitianos- sobre la fuerza laboral y las holguras de capacidad es “importante, lo que se potencia con el hecho que la población inmigrante tiene una tasa de participación en la fuerza laboral mayor que la de la población chilena”.

Lo anterior, agregó el análisis, se ha dado en un contexto en que los entrevistados del Informe de Percepciones de Negocios perciben que las presiones salariales son acotadas.

Pero la incorporación de extranjeros no sólo modera presiones salariales, sino que reduce costos en la medida que aporta a la expansión a la fuerza de trabajo.

Dado lo anterior, la inmigración también tendría un efecto expansivo sobre el Producto Interno Bruto (PIB) a través de un aumento de la demanda interna, dado el mayor consumo y el incremento de la inversión requerido para absorber la mayor oferta de mano de obra.

Ahora, en el proceso de ajuste no es claro cuál de los efectos predominará en el mediano plazo: si el expansivo a través de los canales de oferta y demanda; o el acotado impacto en la inflación. Esto, se advierte, dependerá de consideraciones como “la propensión al ahorro de los inmigrantes, la disposición a trabajar a distintos niveles salariales y la velocidad de ajuste de la inversión coherente con la mayor escala de la economía”.

Los otros dos factores

A la inmigración se suman otros dos hechos para entender la baja inflación: primero, un traspaso a precios del alza del tipo de cambio menor a lo estimado, que se explicaría porque en el último tiempo la variación de la paridad peso/dólar respondió a un movimiento del valor global del dólar. Esto contrasta con variaciones previas de la paridad -como en el 2017- surgidas en respuesta a shocks idiosincráticos a Chile, los que comúnmente tienen un traspaso mayor.

Y, en segundo lugar, el banco dice que también se aprecian diferencias que podrían estar más ligadas a factores de oferta. Como ejemplo citan la mayor competencia en la industria automotriz, así como la irrupción de las alternativas low cost en el transporte aéreo de pasajeros, lo que se ha reflejado en el comportamiento del IPCSAE de servicios (el IPC sin alimentos ni energía).

Lo mismo ocurre con la mayor competencia en la oferta de paquetes de telecomunicaciones y servicios de telefonía móvil, la que se recoge más adecuadamente tras los ajustes metodológicos que realizó el INE en su medición.

Precisamente, enero el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) estrenó una nueva canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Como consecuencia de este cambio, la inflación efectiva se redujo de 2,6% a 1,8%.

Fuente: https://www.df.cl/

Los flujos migratorios en la región son inevitables, en estos momentos tenemos a nuestro vecino (Argentina) con más de 12 millones de desempleados y una futura ola migratoria de Argentinos hacia los países colindantes de la región con mejor estabilidad económica; donde Chile es uno de los destinos favoritos.

Es imperativo que los gobiernos pasen a la segunda fase de la migración  con pasos gigantes; los estados desarrollados en materia migratoria como Canadá ya dieron el siguiente paso y son las organizaciones de inmigrantes las que han tenido una participación efectiva para poder absorber de manera adecuada la inmigración.

Los estados deben escuchar más a las organizaciones de inmigrantes que en realidad trabajen con inmigrantes, seguir dándole participación o tribuna comunicacional a organizaciones de papel, lideres migrantes que administran con suerte un grupo de WhatsApp para poder abordar soluciones a las problemáticas que han surgido todos estos años ha resultado un fracaso y completo retroceso en la conversión de la inmigración para la aceleración económica de Chile.

“La inmigración se debe absorber por los estados de tal manera que represente un crecimiento interculcultural y económico para todas las partes, sin desconocer los tratados internacionales pero tampoco caer en las políticas populistas “inclusivas”  llenas de asistencialismo”.

Yesid Alberto Castaño Velosa

Presidente, Inmigrantes Berracos en Chile